De los clásicos al mundo contemporáneo
Nuestra última sesión co n Nacho, docente de La Formación del Lector Literario, nos dejó con un sabor agridulce. Dulce, por todas las lecciones que nos llevamos de cada una de sus clases, pero, amargo, por la impotencia de desconocer si tendremos la habilidad de inculcar esa pasión por la literatura y la enseñanza de la misma manera que él lo ha hecho con nosotras, a nuestros futuros alumnos. ¿Pasión por la literatura? Suena utópico, ¿no? Pero, me arriesgaría a decir que muchos de vosotros habréis pensado en cómo llegar a decenas de estudiantes que simplemente pretenden pasar sus días de la manera más amena posible. Ahora bien, quizás ahí este la clave, convertir lo tedioso en algo agradable. Si dejamos en un segundo plano, lecturas incapaces de captar a nuestro alumnado y fomentamos temáticas cercanas a sus intereses, quizás consigamos aquello que parecía imposible, inculcar pasión por la lectura. Probablemente, no seré la única que recu...